miércoles, 26 de septiembre de 2007

Texto Orden Cronológico

Al salir de mi casa ya tenia un mal presentimiento. Recogí a unos amigos para ir a una misa, ya era tarde, y al llegar la iglesia ya estaba cerrada. Enrumbé hacia Huanchaco tras el pedido de un amigo. A medio camino, un sonido fuerte nos alertó que la llanta se había reventado.
En mi mente hubieron varias interrogantes. En primer lugar me pareció extraño que un objeto con puas estuviera en medio de la pista y en un sitio oscuro y desolado. Luego de unos minutos y después de avanzar unas cuantas cuadras procedimos a cambiar la llanta. Finalmente no nos pasó nada y todo quedó como un mal recuerdo.

1 comentario:

Fabiola Mercedes dijo...

Muchas gracias me ayudó mucho a completar mi trabajo. :)